Si notas la piel alterada tras el ejercicio —con enrojecimiento, sensibilidad o sensación de desequilibrio por el sol, el viento o el frío—, y los músculos fatigados, es el momento de adaptar tu rutina. Te proponemos una selección de productos que ayudan a calmar, reparar e hidratar la piel, al tiempo que alivian la sensación de cansancio, devolviendo el equilibrio tras el esfuerzo.
Aplica Peppermint Cream sobre el cuerpo después de la ducha, masajeando con movimientos ascendentes hasta su completa absorción. Su fórmula ayuda a hidratar en profundidad y aporta una sensación refrescante inmediata. Mejora la firmeza y suavidad de la piel, al tiempo que activa la circulación y ayuda a aliviar la fatiga muscular que tanto se necesita después del ejercicio.
Aplica Liniment Magic Balm tras la exposición al sol, viento o frío. Aplica una capa en la zona afectada y déjalo actuar hasta que se absorba, no retirar. Este bálsamo ayuda a calmar, hidratar y nutrir la piel, restaurando su confort y equilibrio tras el esfuerzo y las agresiones externas. Un auténtico “zumo verde” reparador para tu piel.